EMF

Federación Vasca de Montaña
Euskal Herriko Mendi Federazioa

EUSKALMET

Dirección de meteorología y climatología
Meteorologia eta klimatologia zuzendaritza

UIAA

International Mountaineering and Climbing Federation
Union Internationale de Asociations d'Alpinisme

BOSQUES. LA BELLEZA EN EL CAMINO

En este monográfico hemos querido dedicar un merecido espacio a nuestros bosques. Siendo consustanciales a la montaña, en ocasiones no son percibidos como un objetivo valioso en nuestra actividad, sino más bien una zona de paso en el periplo hacia la cima. He aquí una metáfora vital bastante obvia pero no por ello desdeñable, y es que el anhelo de una meta, por importante que sea, no debería hacernos olvidar el disfrute del camino.

Conviene recordar, de cuando en cuando, la suerte que tenemos por disfrutar de un entorno con abundancia de superficie arbolada. Los bosques de Euskal Herria constituyen un Patrimonio Natural que como amantes de la montaña debemos conocer, apreciar, y proteger. No solo son el pulmón de nuestro planeta. Son el refugio de una fauna y flora cada vez más amenazadas, y el hogar que cobija los bellos torrentes y nacederos que nos dan de beber.

Vivimos en un territorio densamente humanizado, y la historia de nuestros bosques es necesariamente una historia de interacción con la civilización. Tan nuestra es la imagen de los hayedos que abrazan las laderas de nuestras montañas, como los hermosos pastos que se han ganado a sus pies. Es preciso un esfuerzo cada vez mayor por armonizar las diferentes actividades (agraria, forestal, ganadera…). Entre 2005 y 2020 la superficie ocupada por Pinus radiata en Euskadi ha disminuido un 20%, pero en su lugar hemos visto un incremento del dañino eucalipto (+77%) y otras especies alóctonas. En un contexto de preocupación por el cambio climático, no deberíamos dejar que una gestión enfocada en el beneficio a corto plazo ponga en peligro un ecosistema tan valioso como frágil.

Este monográfico recoge numerosas propuestas para disfrutar con la actividad de montaña en entornos arbolados. Comprobaremos que son múltiples las opciones y los alicientes, en cualquier momento del año. En primavera, las hayas y robles se visten de hojas para darnos sombra, y en invierno se desnudan para que la caricia del sol nos alcance y reconforte en el camino. El cada vez más efímero otoño envuelve nuestras caminatas en ocres y dorados de ensueño, y cuando la nieve y las heladas visitan nuestras sierras, podemos calzarnos las raquetas o los esquís y deslizarnos entre mágicos árboles de cristal. Los bosques son espacios llenos de secretos y curiosidades que harán más sencillo aficionar a niñas y niños a la montaña, ayudando (ojalá) a despertar una conciencia medioambiental cada vez más necesaria. Kilómetros de PRs y GRs recorren nuestros bosques más emblemáticos. Resultan idóneos para senderistas y mendizales que pueden adentrarse en ellos de forma sosegada, pero también para korrikalaris y ciclistas, que los surcarán veloces agradeciendo el descanso que ofrece la alfombra de hojarasca.

Todo un mundo para disfrutar… y preservar. ¡Bienvenidos a nuestros bosques!

Begoña Fernández Díaz

Redacción de Pyrenaica